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Equivocaciones históricas de grandes personajes

Lunes, 3 de diciembre de 2007

Existe la tendencia en nuestro mundo de repetir lo que otros dicen, sin sinquiera analizarlo. Y lo aceptamos con naturalidad, como si fuera la absoluta verdad, sin la más mínima duda ni la sana crítica; peor aún, si se trata de escritores o científicos de renombre y aún más, extranjeros. A veces aceptamos frases históricas de personajes deslucidos, que la historia los ha hecho aparecer como grandes; totalmente ajenas a la verdad o apartadas de la realidad. Sin percatarnos si están acordes con nuestro pensamiento personal:
¡Una gran escritora dijo!; ¡Un investigador de renombre afirma!; ¡Un científico manifiesta, etc! y la pregunta obligada. Y ¿Qué pensamos nosotros? ¿ Cuál es nuestra opinión personal? ¿Cuál es nuestra propia perspectiva?
Tenemos que aprender a pensar por nosotros mismos y no con la cabeza de otros. La sumisión ideológica nos somete, nos esclaviza y nos encadena aún más que enormes cadenas de acero.
A manera de ejemplo mencionaremos algunas equivocaciones históricas de grandes personajes para que aprendamos a dudar:
“Condenamos a Giordano Bruno a morir en la Hoguera, por afirmar el error científico que la tierra no es el centro del Universo y que se mueve alrededor del sol. Santa Inquisición.

No hay el menor indicio que se pueda obtener alguna vez energía, a través del átomo. Albert Einstein.

Todas las leyes y hechos más fundamentales de la física han sido ya descubiertos. Albert Michelson (1904).

Concedo tan poco credibilidad a la teoría de la relatividad como a la existencia de los átomos. Ernest Mach.

El mono es una forma degradada que ha descendido del hombre. El asno ha descendido a partir del caballo. George de Bufón (1750)

Existe en alguna parte alguien tan idiota, para creer que haya gente que esté con los pies opuestos a los nuestros, sus piernas en el aire y sus cabezas colgados hacia abajo. En donde los árboles crezcan hacía abajo y la lluvia y la nieve caigan hacia arriba. Esas absurdas ideas son el resultado de la loca noción de que el mundo es redondo. Firmianus Lactantius (Siglo IV) Tutor de Crispus, hijo de Constantino el Grande.

La luz viaja en el agua, más rápidamente que en el espacio vacío. Isaac Newton.

Las probabilidades del aeroplano se han agotado. Thomás Alva Edison.

Rechazo por completo la teoría atómica de Dalton. Sir Humphry Davy.

La república no necesita científicos. Jean Paul Marat (1790).

Tuve la idea de un tipo de pluma nuevo, que utilizará una bola en lugar de una plumilla, pero determiné que no funcionaría y abandoné el proyecto. Chester Carlson. – Inventor de la copiadora Xerox; abandonando el bolígrafo.

El tratamiento antirrábico de Pasteur es inútil, peligroso y está deprovisto de valor científico. Profesor Peter.

No creo que las ondas inalámbricas que he descubierto tengan alguna aplicación práctica. Rudolf Hertz.

Los rayos ultravioletas ejercen una influencia tonificante sobre nuestra salud. Sir Arthur Thompson.

La guerra es una reliquia bárbara que pronto desaparecerá, como el duelo. Lord Kelvin (1866).

El corazón es la sede de la inteligencia. Aristóteles.
Esta es la mayor tontería que hemos hecho nunca. La bomba atómica no podrá estallar y hablo como experto en explosivos. Almirante William Leary (1945).

Los automóviles costarán $200 en 1960.
General motors en 1939.
La tierra fue creada en el año 4004 antes de Cristo. Obispo James Ussher.
El espacio entre la luna y la tierra está lleno de aire. Aristóteles.
La sangre mata los bacilos sin ninguna ayuda de los glóbulos blancos”. George Bernard Shaw (1898).

Podemos continuar indefinidamente, pero el programa se termina.
Una última conclusión. Si los grandes se equivocan; ¿Cómo podemos aceptar como verdades absolutas posiciones de deslucidos personajes, aunque se crean grandes escritores, o brillantes emperadores o acuciosos investigadores?...