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449, Superación de la Comunidad Salvadoreña de origen Árabe-Palestino a pesar de los obstáculos

Superación de la Comunidad Salvadoreña de origen Árabe-Palestino a pesar de los obstáculos
Viernes 20 de Noviembre 2009


Superación de la Comunidad Salvadoreña de origen Árabe-Palestino a pesar de los obstáculos.

En la época colonial, las sociedades latinoamericanas se encontraban definidas totalmente. Se mantenían equilibradas, aunque terriblemente jerarquizadas. Por un lado, los criollos, descendientes del poder colonial español, conjuntamente con otros europeos, con los cuales se habían mezclado; fuertemente influidos por las corrientes del positivismo francés, que miraban a lo europeo como sinónimo de progreso, personificado en escala descendente por: Nórdicos, germánicos, anglosajones y luego franceses, italianos, españoles y portugueses; y por el otro, todos los demás.
Esta situación estaba aceptada y reconocida por todos, no sólo por el grupo dominante, sino también por los grupos dominados. Un equilibrio meta estable, pero equilibrio al fin.
Los prejuicios clasistas de la era colonial se mantenían, se aceptaban y se practicaban sin discusión. Era un perfecto paradigma.
A un criollo o a un europeo nunca su nombre podría ir precedido sin el término don (que significa “de origen noble”), aunque estuviera borracho hasta la médula.
En tiempo de la Colonia se usaba también el de caballero (que andaba a caballo), debido a que sólo él podría usar caballo. Al indio o al mestizo se le obligaba a mirar hacia el suelo cuando hablaba con un “caballero”. Con el cultivo del añil ingresó a nuestro país el negro o mulato, no de África, sino de países vecinos y siguiendo la separación de razas impuesta, fue aislado en ghetos, llamados “rancherías”.
Se establecieron así una serie de términos, muchos de ellos en desuso, de acuerdo al % de sangre blanca, india y negra de la población; como: mestizo, mulato, albino, lobo, sambayo, cambujo, chamiso, coyote, tercerón, zambo, etc. ¡una estupidez!...
Mucho después, a finales del siglo XIX y principios del Siglo XX aparecen “el turco” (árabe que emigraba de las tierras del Cercano Oriente: Palestina, Líbano y Siria, con pasaporte Turco Otomano, ya que Turquía dominaba la zona) y el “chino”; distorsionando en alguna medida la estratificación de razas impuesta; y creando cierto resquemor en el grupo dominante, acostumbrado a no tener oposición, con las razas conocidas.
En el caso específico de nuestro país y debido a la discriminación y persecución, el chino prefirió en su gran mayoría, desviarse al resto de países centroamericanos, mucho más tolerantes. El árabe, en su mayoría palestino, permaneció en El Salvador, aunque algunos emigraron a la más amigable Honduras.
El desprecio por todo lo que no es europeo, llevó a las personas a desarrollar ideas racistas y a preconizar una inmigración compuesta únicamente de blancos europeos, de preferencia anglosajones.
Entre más blanco el color de la piel, se es “superior” ¡tremenda equivocación!, pero en el caso de los árabes, emigrantes prácticamente de lugares donde el árabe es básicamente blanco e incluso hay abundancia de ojos claros, el papel racial no fue el único factor a tomarse en cuenta.
El trato despectivo de que pudieran ser objeto, no se debía tanto al hecho de ser “árabes” (o turcos” para el común de las gentes), sino al de ejercer un oficio, el comercio, considerado poco “noble”. El problema sería pues, social más que étnico: se miraba con desprecio al “turco” porque se le identificaba con el buhonero.
Para la mentalidad de “hidalgo”, propia de la alta burguesía, había que vivir de las rentas de la tierra o de los grandes contactos. Ejercer cualquier oficio manual o practicar el comercio, era algo “indigno” o “deshonroso”.
El Árabe y sus descendientes fueron descriminados, como también lo fueron todas las razas no europeas.
El Árabe para superarse tenía que trabajar más allá de lo normal. Todo trabajo por más mínimo que fuera, era una carrera de obstáculos; con un mayor agravante: El grupo dominante competía en una carrera plana, sin estorbo alguno y con favoritismo del árbitro. Si la competencia era desigual: la lucha era titánica, con todas las leyes y decretos negativos de los gobiernos de turno contra ellos. Todos lucharon desde abajo y no se lucraron al amparo del Gobierno; hasta fechas recientes, donde alguno que otro, pudieron accesar a la esfera de poder; pero eso puede considerarse tan sólo excepciones a la regla, ya que el maltrato con la gran mayoría, de parte del Gobierno, era generalizado.
A pesar de que el Gobierno anterior trató de aparentar, de que las cosas habían cambiado, tan sólo fue con algunos; mientras la gran mayoría recibió no sólo el trato negativo de siempre, sino, que peor.
Tiempo es ya de dar un salto de calidad, para que se respete a todos los miembros de nuestra Colectividad; para que la tendencia a la discriminación de nuestra raza o a la tierra de nuestros ancestros, no siga siendo una política gubernamental; para que a la hora de señalar actitudes adversas o negativas de algún miembro de nuestra Comunidad, su origen no sea una situación agravante; para que todos y digo todos, no solamente algunos, puedan acceder con igualdad de oportunidades a competir de acuerdo con la Ley.
El cambio gubernamental hace el momento propicio. Como Goethe decía: Cada momento es único y yo agrego: ¡Este es el momento!
Volviendo a la Historia:
El árabe no vino a América como conquistador, no obtuvo propiedades ni bienes a la fuerza, no engañó a sus clientes intercambiando espejitos y vidrios coloreados por oro, ni obtuvo éste, matando o esclavizando a sus legítimos propietarios.
No robó tierras, ni violó mujeres, ni cercó tierras ajenas, ni se agenció bienes económicos a través del poder. No marginó a otros ni estratificó la sociedad; y soportó persecuciones, como aquel edicto vergonzoso en la década de los 30, cuando el entonces General Hernández Martínez, por orden, suponemos, del grupo dominante de ese entonces, prohibió su entrada.
“se prohibe la entrada al país, a negros, chinos y árabes (a los comúnmente llamados turcos), aunque vengan de otras latitudes ó con pasaportes de otras nacionalidades”.
He aquí algunos ejemplos puntuales, en el caso de árabes y descendientes de árabes del trato discriminatorio, de los Gobiernos anteriores.
I. El concepto de permitir quedarse a los que están adentro, pero ninguno más, es
parte de la herencia histórica antiárabe de la década de los treinta, donde se prohibía la entrada a nuevos inmigrantes árabes. Esto se sigue viendo con inusual dureza. Existe una dificultad extrema para la obtención de visas para palestinos, quizá por temor a que inyecten sangre nueva a la comunidad salvadoreña de origen árabe palestino. Si hemos sido tan exitosos… ¿Por qué no la promueven en vez de restringirla? De todas formas, el temor es insólito e ilógico, cuando se manifiesta también para Visas de Turismo de 30 días.
La Visa de Turismo para palestinos, libaneses y sirios está considerada como Nivel CC (el peor nivel de obtención de Visa), tanto para pasaportes ordinarios, como para pasaportes Diplomáticos y Oficiales.
II. Si obtener la Visa anterior, otorgada por el Ministerio de Relaciones Exteriores por
un periodo máximo de 30 días era difícil, la renovación por un siguiente período en el Ministerio de Gobernación (Migración) resultaba casi imposible. Aún con cartas de apoyo de personas influyentes, a la mayoría de solicitudes de ampliación de la Visa anterior, le seguía una orden de expulsión casi inmediata.
III. Palestinos con muchos años de residir en el País, casados con salvadoreña y con
hijos e hijas salvadoreños, se les ha negado sistemáticamente el pasaporte salvadoreño y la nacionalidad. Incluso era un calvario para poder después de muchos años, tener la tarjeta de extranjero residente.
IV. Negativa de Visas de trabajo para árabes, incluyendo árabes palestinos y de
religión cristiana, aunque sean familiares de salvadoreños por nacimiento residentes permanentes de nuestro país.
Con facilidad se daban estas Visas a todo tipo de extranjeros, incluyendo musulmanes, no árabes. En el caso de Árabes, hay ejemplos que 5 años de trámites engorrosos y repetitivos no fueron suficientes, para obtener una visa de trabajo definitiva; a pesar de los respaldos adecuados.
Es cierto que con influencia y apoyo de salvadoreños destacados de origen palestino o vinculados a las esferas gubernamentales, se podían conseguir Visas provisionales. Pero ¿se necesitaba tanto esfuerzo para ello y tantas “conexiones políticas”?, cuando lo correcto era un camino expedito para todos aquellos vinculados con contratos de trabajo con Empresas salvadoreñas, reconocidas y operando legalmente.
V. No reconocimiento de la Autoridad Palestina. Incluso negativa de Visas de entrada por 48 horas a sus diplomáticos y su Gobierno.
VI. Embajada de El Salvador en Israel, en Jerusalén, siendo el último país en el Mundo, en retirarla.
VII. Endurecimiento de las acciones legales, financieras, publicitarias, gubernamentales etc., contra la mayoría de salvadoreños de origen árabe – palestino. Para no entrar en detalles, bastaría hacer una encuesta con todos los miembros de nuestra Comunidad y cada uno contaría su propia historia, o mejor dicho, su historial de problemas.
VIII. Un salvadoreño de origen palestino, acusado de algo, siempre ha tenido garantizado su foto a todo color, con sus 2 nombres y sus 2 apellidos, repetitivo hasta la saciedad, en una campaña publicitaria masiva en su contra, condenándolo mediáticamente, antes de ser oído y vencido en juicio; aunque se tratare de servidores sumisos al Gobierno o al poder tradicional.
IX. Exageramiento de las noticias; tratando de potencializar el lado negativo; o tergiversándolas; o bien manifestando mentiras, o lo que es peor, medias verdades: contra el Islam, los árabes y los palestinos.
X. Tendencia a condenar a toda la Comunidad, por la acción negativa o supuestamente negativa, de alguno. Generalización de lo malo y ocultamiento de lo bueno.
¡Esto definitivamente tiene que cambiar!
No pedimos privilegios ni favores. Demandamos justicia.

¡El Salvador también es nuestro!






448, Jerusalem

Jerusalem

10 de Noviembre 2009


He notado que ha existido un desconocimiento sobre la ciudad de Jerusalem, su historia y sobre el nombramiento de la Avenida Jerusalem, donde la plaza Arafat se encuentra; hasta considerar por algunos que hubo mala fe, de parte de la Comunidad Salvadoreña de Origen Árabe Palestino en poner la Plaza Arafat específicamente en ese lugar. A continuación, algunas aclaraciones:
1. Jerusalem no fue fundada por los israelitas, ni por los judíos, sino por los Jebuseos, uno de los pueblos cananeos que conforman la estirpe palestina, hace 4200 años. El Rey David la tomó hasta 1200 años después.
2. Jerusalem como capital de Israel sólo existió 70 años en toda la Historia de Tierra Santa de 4200 años, hasta el establecimiento del moderno Estado de Israel, fundado en 1948. No es así la capital histórica de Israel.
3. La ciudad conserva una estructura multiétnica y multireligiosa, aunque existen 2 partes distintas básicas: La Jerusalem Oriental Árabe, cristiana y musulmana y la Jerusalem occidental, judía.
4. La ciudad estuvo habitada permanentemente por palestinos, de religión musulmana (83%), cristiana (9%) y Judíos 8%, hasta la repartición de Palestina y el regreso masivo de Judíos de otras latitudes, con otras mezclas raciales y que no habían vivido en ella por casi 2000 años.
5. Aún con el reparto de Palestina auspiciado por la ONU el 29 de Noviembre de 1947 en 2 Estados: Árabe y Judío, Jerusalem fue declarada internacional.
6. No obstante lo anterior, Jerusalem quedó dividida en una parte árabe (oriental) y judía (occidental) como resultado de la guerra de 1948.
7. En 1967 los judíos tomaron Jerusalem, anexando la parte árabe, lo cual las Naciones Unidas han condenado en muchas ocasiones y que no ha sido reconocido ni siquiera por los Estados Unidos y que sólo tuvo un reconocimiento, ya cancelado, de Costa Rica y El Salvador, que fue condenado muchas veces por las Naciones Unidas.
8. De esa forma, pretender que Jerusalem pertenece únicamente a Israel y que poner la plaza Arafat en ese lugar, era una provocación de nuestra parte, conlleva un error histórico, tan sólo superable por un error aún más garrafal:
Poner la bandera de Israel en ese lugar.

Es por ello, que:
9. Cuando se inauguró la Av. Jerusalem, el lunes 4 de diciembre de 1995, se realizó con la presencia judía y palestina. El nombre fue puesto en español, en hebreo y en Árabe y fueron 3 los oradores que hablamos en esa inauguración: El Sr. Alcalde Municipal de San Salvador en ese entonces, Lic. Mario Valiente; el Sr. Embajador de Israel en El Salvador Sr. Josef Livné representando a la Comunidad judía y el Dr. Armando Bukele Kattán, en representación de la Comunidad salvadoreña de origen árabe palestino.
9. Un suplemento histórico de El Diario de Hoy, del martes 12 de diciembre de 1995, hace aproximadamente 14 años, transcribe en páginas 4 y 5 mi discurso conmemorativo el día de la inauguración de la avenida Jerusalem del cual menciono algunos párrafos para dejar constancia televisiva de ese acontecer histórico.

“San Salvador, es el Centro Geográfico de América”
Existe una enorme similitud entre Jerusalem y San Salvador, y entre Tierra Santa y esta tierra bendita de El Salvador.

Jerusalem es el Centro del Mundo y San Salvador es el Centro Geográfico de América; por consiguiente los centros tienen una característica especial de ser extremadamente singulares, sumamente pequeños, pero representativos; todas las demás cosas, aunque más grandes y poderosas, giran alrededor de ellos y son extremadamente queridos pero también enormemente conflictivos. Como dijo anteriormente el Sr. Embajador. “En Jerusalem ha habido momentos de júbilo y momentos de dolor” En todos los centros geográficos se irradia cultura, transportación de cosas y emigraciones humanas. Y es por eso que Jerusalem, a través de su historia, ha mandado una diáspora humana constante y permanente. Y vemos las emigraciones judía y palestina saliendo de Tierra Santa, de Jerusalem y sus alrededores, a todos los países del Mundo a través de la historia.

Y luego aclaraba.”

“La presencia de la Comunidad salvadoreña árabe-palestina en la inauguración de la Avenida Jerusalem, el día lunes 4 de diciembre de 1995, era absolutamente indispensable. Sin embargo, es necesario aclarar lo siguiente, por si acaso subsiste alguna duda :

1- Si bien la invitación fuer girada por la Alcaldía Municipal de San Salvador y la Embajada de Israel, nuestra ausencia dejaba el acto incompleto, ya que hablar de Jerusalem, sin considerar a los árabes-palestinos, su presencia y aporte, es hacerlo únicamente en forma parcial.
2- La representación salvadoreña de origen árabe-palestino en el acto, complementó el carácter multiétnico y multirreligioso de Jerusalem. Es también importante recalcar que hubo 3 oradores en dicho acto: El señor Alcalde Municipal de San Salvador y jefe de distrito, Lic. Mario Valiente; el señor Embajador del Estado de Israel, Señor Yosef Livné y como nuestro representante, Dr. Armando Bukele Kattán. De esa forma nuestra presencia fue incluso, activa, dándonos la importancia del caso, siendo también no solo espectadores, sino también actores.
3- Siendo Salvadoreños, no podíamos aceptar que se cambiara el nombre de uno de nuestros más ilustres valores: el maestro Alberto Masferrer. Y eso fue explicado con suficiente claridad a la Alcaldía. La Avenida Masferrer Norte y Sur conserva intacto su nombre y no se le sustrae ni siquiera un centímetro. Es a la prolongación conocida como El Espino o como Los Pericos, sin nombre oficial alguno, que se denomina ahora Jerusalem: así conservamos el nombre de nuestro ilustre pensador y ampliamos nuestro panorama internacional, proyectando nuestro país.

Nosotros consideramos que el equilibrio entre los principios que sustentan nuestro nacionalismo salvadoreño y la necesidad de insertarnos eficientemente en el concierto de las naciones, sobre todo de esa época de Globalización natural y forzada, es la base para nuestro desarrollo sostenible. No queremos así, ni un ultranacionalismo a ultranza ni un entreguismo servil”

Después de una detallada explicación histórica y los detalles del conflicto, terminaba:

Ya para finalizar quiero referirme al Salmo 137:1 – 6 que manifiesta: “Si yo me olvidare de ti, Jerusalem”
Olvídese de mí, mi diestra; péguese mi lengua al paladar, si yo no me acordare de ti;
Si no pusiera a Jerusalem por encima de toda alegría”.

Y finalmente decía:

La belleza del Salmo se adecúa más a mi padre que nació en Jerusalem. Yo, nacido en esta Tierra también bendita, El Salvador, me voy a permitir parodiar al salmista.

“Si yo me olvidare de ti, El Salvador, olvídese de mí, mi diestra; que se pegue mi lengua al paladar y que se cierren mis labios; si no pusiera a El Salvador por encima de toda mi alegría”
Y en este momento, enfrente de la Avenida Jerusalem, de este pedazo de mi Tierra, que tiene el nombre que mi padre amó antes de conocer a mi País, de esta relación fundamental entre dos centros geográficos importantes; elevo este universal saludo a la ciudad triplemente Santa, Jerusalem, y a nuestra cuidad, que menciona tres veces la santidad: San Salvador, El Salvador; y recordar que el nombre completo de nuestro país es, y por algo así se llama, El Salvador del Mundo. Amigos todos, que la paz sea con todos nosotros y que las bendiciones y la misericordia de Dios sean derramadas sobre toda la Humanidad. Amén.

Las palabras anteriores fueron dichas hace 14 años. Hoy, es necesario recalcar: que es indispensable que ambas Plazas: Arafat (Premio Nóbel de la Paz) y Palestina (Tierra Santa), continúen a cargo de la Asociación Salvadoreña Palestina y deben ser embellecidas como corresponde. Y que la Plaza Arafat, en una de las entradas de la Av. Jerusalem, ratifica el carácter Palestino de la Jerusalem oriental.

Después de 100 años de presencia palestina, y salvadoreña - palestina ininterrumpida en El Salvador, ya era tiempo de que dispusiéramos de esos (2) espacios representativos, cuya permanencia en los lugares en que se encuentran, es un punto de honor de toda la Comunidad Salvadoreña de origen Árabe -Palestino.

“Salam Aleikum Wa Rajmatulah wa barakatuju.”

Que la paz de Dios, su misericordia y sus bendiciones se derramen sobre todos.Amén


447, La Luna a los pies de la virgen.

La luna a los pies de la virgen.

28 de Octubre 2009

Hay personas ignorantes o malintencionadas que afirman que Palestina no existe e incluso que nunca existió. Otros dicen que esa Tierra es propiedad histórica de los judíos. Incluso hay unos que afirman que los palestinos fueron exterminados por el rey David y de esa forma ya no existieran los palestinos en esas tierras; entonces ¿Cómo es que existen ahora? Además exterminar suena a genocidio (matar a todos: hombres, mujeres, jóvenes y viejos, niños y niñas) - ¿Con que derecho? Otros peor aún, están a favor de exterminarlos ahora o simplemente expulsarlos de su tierra ancestral.

Es de aclarar que Tierra Santa fue poblada primero por tribus semíticas procedentes de Arabia: los filisteos y los cananeos, y hasta 1200 años después llegaron los hebreos, conquistándola a sangre y fuego. Si bien la conquista fue despiadada, no todos morían y la mezcla se entronizaba. En algunos casos, las doncellas y las niñas eran reservadas. Números capítulo 31. Versículo 7, 9, 10, 17, 18. Gaza, Get y Azoth (Josué, Capítulo 11, Versículo 11 y 22) Además los Jebuseos se quedaron en Jerusalén. “Mas los hijos de Benjamín no destruyeron a los jebuseos que moraban en Jerusalén; y así quedaron habitando en dicha ciudad con los hijos de Benjamín hasta el día de hoy” (Jueces, Capítulo 1, Versículo 21). Fuera de ello la conquista nunca fue absoluta; y como dice el Antiguo Testamento: “así pues, los hijos de Israel habitaron en medio del cananeo y del heteo, y del amorreo y del ferezeo y del heveo y del jebuseo. Y se casaron con sus hijas y dieron las suyas a los hijos de ellos y sirvieron a sus dioses” (Jueces, Capítulo 3, Versículo 5 y 6). El gran Reino de Israel, cuya zona de influencia llegaba hasta Egipto y el Irak, duró únicamente 70 años en la Historia y esos mismos años, 70 solamente, es el tiempo total que Jerusalem fue la capital de Israel, antes del establecimiento del moderno Estado de Israel, en 1948.

Empezó en el año 1000 AC., cuando el rey David reunió a las 12 tribus de Israel y continuó con el reino de Salomón. En el 930 AC. (70 años después) se dividió en 2 reinos hostiles: Israel (Compuesto por 10 tribus) y cuya capital era Sabastia, no Jerusalén y el Reino de Judea integrado por únicamente 2 tribus: Judá y Benjamín. El Israel dividido desaparece en el año 720 AC, con la destrucción de los Asirios. No conservaron su identidad como el Reino de Judea. Algunos descendientes del Reino del Norte, los samaritanos, que eran numerosos en tiempos de Jesús, son ahora unos cuantos millares, hasta el punto que se habla en los libros de historia: de las 10 tribus perdidas del pueblo de Israel ¿Qué se hicieron? Se encuentran mezclados con los otros pueblos árabes de la región, especialmente Palestina, Siria y Líbano. Los judíos (de Judea), se mantuvieron, a pesar de la destrucción del Templo, del cautiverio de Babilonia; de su regreso; incluso fundaron una Judea independiente que duró 104 años, antes del dominio romano; la reconstrucción del nuevo templo con Herodes y las diáspora por el Mundo, pero con únicamente 2 tribus de las 12 originales, e incluso la tribu de Benjamín se encuentra mezclada 100% con los cananeos, después de haber sido diezmada por sus mismos hermanos judíos y jurar no autorizar casamientos con ellos, como lo determina la misma Biblia (Jueces, Capítulo 20, Versículos 35 y 48, y Capítulo 21, Versículos 1,2,3,18,21,23).

El término hebreo, israelita y judío, si bien son términos relacionados, son un tanto diferentes. Hebreo, se le llama al pueblo original y semítico que proviene de las mesetas de la Península arábiga y emigró, 1000 años antes de llegar a Palestina, a la antigua Caldea, lo que es ahora parte de Irak, pasando así los ríos Tigres y Éufrates. El origen del término hebreo, tiene 2 suposiciones: 1º Proviene de Heber, descendiente de SEM, de donde se derivan. 2º Hebreo proviene de la raíz semítica Hibraun, que significa los “que pasaron el río”. De todas formas, hebreos se les llama cuando llegaron por primera vez a la tierra de Canaán, mil años después de los cananeos y filisteos, primeros pobladores de dichos territorios. Jacob es llamado también Israel. Cuando van a Egipto y regresan con Moisés son llamados Israelitas. Cuando se separó la tribu de Judá, se les llama judíos.

Es por eso que la persecución perversa de Hitler era contra los judíos y no contra los israelitas, ya que éstos habían desaparecido y no se hablaba de ellos.

Es hasta con el aparecimiento del moderno Estado de Israel, cuya formación se proclama el 14 de mayo de 1948, que aparece nuevamente el nombre de Israel, ya que no se deseaba establecer un hogar nacional judío, (Judea) sino que recrear un Estado de Israel, expansionista, que abarcara toda Palestina y parte de los territorios vecinos, “del Nilo hasta El Eufrates”.

En un amasijo de razas que componen un pueblo, ninguna parte de él puede agenciarse el privilegio de quedarse con todo el territorio y desplazar a otras razas que han vivido permanentemente en él. Por ejemplo, los españoles no pueden pretender tomar de nuevo El Salvador, porque ellos lo conquistaron alguna vez. Pero tampoco los pipiles o los mayas, aunque sean pueblos originarios. El Salvador es la patria de todos los salvadoreños, independiente de la mezcla que, posean o la religión que profesen, al igual que cualquier país del Mundo, incluyendo Palestina. España fue poblada primero por pueblos que provenían del norte de África llamados los Iberos.

El hecho de que junto con Portugal forman la península Ibérica, no significa que los españoles actuales sean iguales a los iberos originarios. Igual que con los palestinos de ahora y los filisteos originales. Los Españoles tienen de Iberos, pero también de todos los pueblos que allí llegaron: Celtas, Suevos, Vándalos, Alanos, Visigodos, Fenicios, Cartagineses, Romanos, Árabes, Judíos, Bereberes, Franceses, etc. Los palestinos de ahora tenemos de Filisteos y también de Cananeos (incluyendo en ellos a los Jebuseos y demás pueblos que la Biblia menciona y que poblaron la Tierra de Canaán), pero también disponemos de un fuerte elemento racial árabe peninsular y con influencias adicionales de otras etnias (asirio, arameo, babilonio, persa, griego, romano, armenio, turco y cruzado-europeo) y con un gran porcentaje de elemento hebreo. Las tribus perdidas del pueblo de Israel (galileos, samaritanos, idumeos, etc.) y la nº 11, la de Benjamín, diezmada y mezclada, e incluso la nº 12, la de Judá, Judea o Judía, por las conversiones al cristianismo y al Islam a través de la Historia, se encuentran mezcladas formando con las otras etnias, el pueblo palestino.

Ahora bien, alguien podría decir que lo anterior es cierto para todos los pueblos, menos para el pueblo judío ya que son la raza escogida por Dios y Palestina es la tierra prometida para ellos. Aun suponiendo que esto fuera cierto, la respuesta también lo invalida, porque Israel fue dividida en 12 tribus, dándole a cada una, un territorio particular y no puede una sola tribu, la de (Judá) o a lo sumo 1 ½, por la otra tribu diezmada y mezclada, la de Benjamín, quedarse con todo el territorio de las otras. Los actuales Palestinos son más semejantes a los Israelitas históricos que los Judíos del Siglo XXI. La tribu de Judá, dispersa y mezclada por todo el Mundo sin religiosidad - fuera de Jerusalem, - sin tradiciones en su gran Mayoría: Hay Judíos en el Israel moderno, con facciones de otras razas; con otras tradiciones, incluso hay ateos y neo-nazis. ¿Esto es acaso lo mismo de lo que alguna vez en la Historia fueron considerados el pueblo escogido de Dios? Por otro lado, las críticas al Islam, a los árabes y a los palestinos, no provienen de fuentes judías, sino más bien de fuentes cristianas, generalmente no católicos.

Las mismos que antes persiguieron al pueblo judío, haciéndolo incluso, sin serlo, un pueblo deicida. ¿Dónde estaban los cristianos, cuando los alemanes-también cristianos-perseguían judíos inocentes en Europa. ¿Dónde estaban los cristianos en los progroms, en las Cruzadas, en la Inquisición? ¿Defendiendo, o matando Judíos inocentes? El antisemitismo contra judíos terminó en 1944 con una Alemania, destrozada y a punto de ser derrotada totalmente; pero inmediatamente se encontró otra victima semítica: el pueblo palestino y por derivada, la Nación árabe y el Islam, con una pequeña, pero crucial diferencia. Antes, judíos y musulmanes, estaban juntos, perseguidos por los mismos enemigos, cuando ambos eran débiles ó protegidos por los musulmanes, cuando los judíos eran los únicos débiles.

Ahora, la opresión viene del otrora protegido, u otras veces, compañero de infortunio. Esperamos que la justicia, la paz y la concordia, se establezcan en nuestro Mundo cada vez más caótico y que el conflicto del Medio Oriente se termine, con satisfacción mutua; con paz y justicia para todos. Y pedimos a los hermanos Evangélicos y Bautistas, no sigan echando leña al fuego, en esos conflictos y no justifiquen las matanzas y las injusticias de nadie. Y no sigan fomentando la campaña de desinformación que vemos permanentemente en folletos y en Internet.