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#42, Retos del Actual Gobierno

Retos del Actual Gobierno
24 de Septiembre de 2009

Definitivamente, el actual Gobierno ha demostrado ya, que los temores antes de las elecciones, de un eventual triunfo del FMLN, que se derivaría en una actitud anti-sistema, y en el cambio radical de nuestro Gobierno: Democrático, Repúblicano y Representativo, no tenían fundamento. Eso yo lo predije en un Programa de Aclarando Conceptos el 6 de marzo de 2009, que salió como siempre en Internet y además en la TV abierta y en el Cable.

Ahora, a casi 4 meses del actual Gobierno, se demuestra que los temores eran infundados y que a pesar de la crisis, el actual Gobierno está tratando de hacer un buen papel. La sinceridad y buenas intenciones se observa en prácticamente todos los Ministros y Viceministros y en el Presidente y Vice-Presidente de la República. Otro día hablaré de las Autónomas, aunque como adelanto, el Director del ISSS está demostrando ser una persona honesta y capaz.

La crisis heredada es enorme y no podemos sólo echarle la culpa a las políticas de desarrollo de gobiernos anteriores; si no a una crisis característica de países sub-desarrollados como el nuestro, que han dejado el Tercer Mundo, para caer estrepitosamente y debatirse entre el 4to. Y 5to. Mundo. A esto se le aúna la crisis mundial de alcance planetario, que nos pasó por encima y ahora, en su resaca (de regreso) nos está golpeando con inusitada fuerza.

A la par de una desunión y lucha polarizante entre los grupos que se autodefinen como Derecha e Izquierda, sin entrar en definiciones semánticas, y para tranquilidad de aquellos que todavía tienen miedo, el poder continúa en manos de la Derecha y lo único que tiene la Izquierda es parte de la Gerencia de ese poder. La confrontación es innecesaria y lo único que podría lograr es que el país se hunda, en esta coyuntura que se necesita de todos para salir adelante.
Por otro lado, tiene que haber una apertura del actual Gobierno, incluso mayor que la demostrada hasta ahora, con un diálogo nacional, donde también participe la Sociedad civil y no sólo, los partidos políticos.

Debido al frágil equilibrio en que nos encontramos, las condiciones críticas de todo tipo; los problemas acumulados y nuestra condición de país subdesarrollado, con una deuda interna y externa escandalosas y una clasificación de riesgo país en picada; la delincuencia organizada, la polarización y la crisis mundial que nos golpea; un Gobierno sólo (cualquiera que sea) fracasará en encontrar la solución a la problemática nacional…

Sólo con la colaboración de todos, desarrollando una visión conjunta y participando activamente y más allá del planteamiento político; podemos elaborar nuestro propio modelo exitoso de desarrollo sostenible: social y económico.

Caso contrario, nos hundiremos en la crisis más grande de nuestra Historia.
En este momento de grandes cambios y crisis galopante, lo que está en juego es nuestra viabilidad en el concierto de las naciones, esto es, nuestra propia existencia.

Todos, y en especial los que estamos en una posición privilegiada, tenemos que vivir la vida desviviéndonos por la verdad y el conocimiento; por la libertad y la justicia. Estamos mal, porque no hay el suficiente entendimiento político,;la lucha por el poder es tan manifiesta, que nadie se pone a pensar que si no hay un diálogo nacional, si no hay un entendimiento mínimo, o un punto de concordancia al menos tangencial; nuestro país no tendrá futuro. Ya lo dije en otra ocasión; los animales de la selva en tiempo de crisis, no se pelean entre ellos; el depredador y el depredado marchan juntos; el león y el venado buscan la misma salida, conjuntamente. Pero el ser humano aumenta su confrontación cuando la crisis se agudiza ¿somos acaso seres racionales? ¿O incluso los animales nos aventajan?
Hay crisis económica; crisis social; crisis de valores; crisis existencial; crisis política… y estamos volviendo inmisericordemente a repetir la historia…¡a tropezar de nuevo con la misma piedra!..

El acercamiento político que se ve a veces, tan sólo es aparente. Lo que se pretende, es todo lo contrario:

¡Dividir al Gobierno! La crítica preelectoral masiva contra el candidato Funes, se convierte ahora en una crítica a su partido. El ahora Presidente Funes, deja de ser el malo y es el FMLN el que toma ese papel. Y no es un simple intercambio de papeles. Es el fomento de la división entre Funes y sus amigos versus el Frente y sus allegados. Y en esto hay que recalcar una verdad evidente. El Presidente Funes y el FMLN deben saber administrar sus diferencias. La unidad nacional, tan necesaria, tiene que estar relacionada primero con una unidad granítica del Gobierno. Y esto es un axioma general de la Naturaleza. La unidad del núcleo es indispensable, antes de pretender unir al entorno.

Es una lástima que algunos medios publicitarios fomenten esta división, cuya intención es a todas luces, política: Dividimos al Gobierno; alineamos al Presidente y lo controlamos; y si no lo podemos controlar, lo combatimos; más fácil porque estará debilitado. Sin embargo, el Presidente Funes tiene la suficiente capacidad para administrar las contradicciones secundarias e incluso, lograr la unidad dentro de la diversidad. Y además, seguir mandando.

No obstante lo anterior, ya empieza a haber conciencia en algunos sectores tanto en la derecha como en la izquierda, de buscar un acercamiento real; de coordinar metas comunes y actuar en consonancia para provecho del País.

Para ello hay 2 aspectos que es conveniente llevar a cabo, desde ya y con absoluta responsabilidad y que el Gabinete actual, a pesar de sus buenas intenciones, no los ha abordado en lo más mínimo.

El análisis de los actos de corrupción verdaderamente trascendentales del Gobierno anterior, y deducir responsables y responsabilidades. No basta con ser honesto en la actual administración; es necesario además, no permitir, sobre todo, que los grandes corruptos de la anterior administración, se salgan con la suya.

El análisis de los impuestos pagados por las grandes empresas monopólicas u oligopólicas y su posible evasión fiscal. Las anteriores autoridades del Ministerio de Hacienda alegaban que no tenían suficientes inspectores fiscales para auditarlas; aunque sí había suficientes para revisar, auditar y hasta acosar a las medianas y pequeñas empresarias.

Ya han pasado más de 100 días y el Gobierno actual se encuentra consolidado. Se necesita no sólo transparencia y honestidad a futuro; si no también, el análisis del próximo pasado. Caso contrario, al menos en un buen porcentaje de la Sociedad Civil, no se vería, el cambio prometido y esperado, sino y a pesar de las buenas nuevas, más, de lo mismo.

Según un articulo del Ing. Manuel Enrique Hinds, que yo comparto plenamente, publicado en El Diario de Hoy, refiriéndose a una Entrevista al Lic. Gerson Martínez, actual Ministro de Obras Públicas menciona textualmente: “Al final de la entrevista el Ministro miró a las cámaras y dijo que la época de los robos y la corrupción se terminó.

Yo le creí. Y así lo habrán creído muchos ciudadanos que vieron la entrevista. Le creímos no porque él haya hablado con firmeza sobre el tema -que lo hizo- o porque haya usado palabras que a todos nos gustan, si no porque el Ministro se refirió a los hechos, a las cosas que está ya comenzando a hacer para combatir la corrupción. En este tema, el Gobierno está posicionando políticamente en la mente de la ciudadanía, como un gobierno que será probo, y que está tomando las medidas para serlo, en contraposición a un rumor que nadie puede ignorar, de que hubo mucha corrupción en el gobierno anterior. El nuevo gobierno no tiene ni que decirlo. La gente lo piensa, lo habla, y lo repite.”

Y más adelante agrega: “pero es una tristeza que con su silencio, ARENA pareciera estar condonando ante el pueblo las acciones que el pueblo mismo cree que se cometieron en el pasado, en Obras Públicas y en otras áreas.

Y también se refirió en, que dar impunidad a potenciales acusados de corrupción en ARENA, hace mucho daño al país y a ARENA (que también agrupa a muchas personas que como el resto del pueblo detesta la corrupción).

En esto también ARENA y el FMLN tienen que unirse. Evitando la corrupción en la actual Administración y profundizar en los casos de corrupción del próximo pasado. Y para ello, de ambos partidos se necesita voluntad política, lo cual hasta ahora no se ve; no al menos en la magnitud necesaria.

En el próximo programa, si Dios nos lo permite, continuaremos.


#41, La delincuencia y la economía: Principales problemas nacionales.

La delincuencia y la economía: Principales problemas nacionales.
21 de Septiembre de 2009

Estamos pensando permanentemente en 2 grandes problemas nacionales, que vienen gestándose y complicándose desde hace mucho tiempo: la crisis económica y la delincuencia. La primera proviene de nuestra misma condición de nación subdesarrollada, aúnada a políticas de desarrollo históricamente negativas y complicadas por una crisis mundial de alcance planetario. La segunda, la delincuencia, que se ha agudizado progresivamente en los gobiernos anteriores, si bien sus efectos, hasta ahora se han potencializado mediáticamente, dando la impresión propagandística de que el flagelo de la delincuencia se ha agudizado con el actual gobierno. Antes, los medios publicitarios silenciaban la crudeza de las noticias, basado en el principio de que la publicación repetitiva y en primeras páginas de los actos delincuenciales, era totalmente negativo e incluso hacían de “HEROES” de película a los delincuentes y manchaban la imagen del país. Muchos en la sociedad civil consideramos valedero este proceder y la excusa esgrimida en ese entonces. Nos extraña ahora que cambiando el gobierno, la nueva política de publicaciones de actos delictivos, cambia radicalmente de proceder; de una información escueta en el pasado, a una publicidad escandalosa; repetitiva y permanente de la delincuencia, que absorve la mayor parte (y la más visible) de los principales medios publicitarios. Este cambio de actitud carece de explicación social, aunque podría explicarse por una posición política. Disminuimos la propaganda negativa con un gobierno afin; y la potencializamos, con un gobierno que no deseamos y que si lo logramos alinear, tan sólo toleraríamos. Los delincuentes salen ahora como artistas, con tremendas páginas a color; con una promoción mediática, sin precedentes; mientras las noticias de una villa de casas gratuitas; una clínica, una guardería; una excavación arqueológica; la instalación de agua potable, y cuanta ayuda humanitaria que se haga; no tienen ninguna cabida; a no ser una pequeña mención en páginas interiores; sobre todo si se trata de una organización no gubernamental, políticamente independiente o no controlada por los grupos de poder tradicional. A esto se une una campaña de desprestigio contra las actuales autoridades del Ministerio de Seguridad Pública y de la Policía; dando cifras delincuenciales de este año, incluyendo los 5 meses del gobierno anterior; hasta con caricaturas racistas o con pedimentos de denuncia o despidos. Que lástima que la anterior campaña de Me Uno por la Paz, se convierta ahora, en la actual campaña que mereciera llamarse: me Desuno, por la lucha política. Es de lamentar que la lucha contra la delincuencia se encuentre influida por intereses partidistas. Todos definitivamente somos parte del problema y deberíamos serlo, unidos, de la solución. En La Prensa Gráfica del martes 8 de sept. 2009, relativo a la Seguridad Pública, Alfredo Cristiani, presidente de ARENA, manifiesta lo siguiente: “Cometimos un gran error en materia de seguridad, la politizamos y se convirtió en sujeto de crítica de unos hacia otros, como si no todos estamos llamados a trabajar en pro de la seguridad”. Y Sigfrido Reyes, vicepresidente de la Asamblea Legislativa y miembro de la Comisión Política del FMLN afirma en ese mismo periódico lo siguiente: “la delincuencia no se a va a resolver dándole tratamiento peyorativo al Ministro y al Director de la PNC”. Yo estoy plenamente de acuerdo con ambos. Y FESPAD manifiesta: “Aunque el problema de la seguridad publica y la delincuencia sigue afectando la seguridad de la población, resultan incoherentes las exigencias de resultados inmediatos, de una realidad que no fue capaz de abordarse adecuadamente en los últimos 20 años”. Tenemos que dar a las autoridades correspondientes un compás de espera y trabajar constructivamente en resolver el flagelo, o al menos lograr su disminución. Esto es tarea de todos y en forma conjunta. En cuanto a los Medios, deberá recordárseles que son efectivamente el 4º poder, y no estar buscando ser parte integrante de los otros poderes. Las fuerzas tienen que estar alineadas para que su resultante sea mayor. Fuerzas opuestas, lejos de aumentar, disminuyen la fuerza resultante hasta incluso nulificarse por completo; para la conveniencia y deleite de los delincuentes.

En cuanto a los problemas económicos, estos tienen que resolverse con una visión de conjunto y una planificación adecuada. Esta es la hora del desafío y el Mundo entero se encuentra en una encrucijada. El próximo futuro será, para cada país, la promesa de un Mundo mejor o el subdesarrollo permanente. Desarrollar un país no es solo aumentar su producto territorial bruto, como un simple incremento estadístico, sino que se produzcan mayores bienes, al menor costo, con utilización racional de productos propios, de la manera más rápida posible, usando nuestros ecosistemas y evitando su destrucción y hacia un porcentaje mayoritario de la población; teniendo como base esencial, la satisfacción de las necesidades básicas y la mejoría en la calidad de vida. El Salvador, al no disponer de riquezas apreciables, no sólo mantiene un P.I.B. bajo, sino que debido a las desigualdades sociales, éste se encuentra mal distribuido. Toda la vida le hemos apostado a un monosistema de desarrollo: en tiempos de la colonia era el comercio esclavo; luego el añil, que devastó todos los bosques de pinos y encinas de la zona norte y centro del país; luego el café, cuyo desarrollo no fue suficiente, si bien, al menos nos evitó desertificarnos, por el casi único bosque que nos queda, aparte de los manglares: el bosque cafetero. A éste se le agregó el cultivo del algodón, que no sólo contaminó con exceso de insecticidas la tierra y el agua, sino que contribuyó a talar la zona costera.

Posteriormente le apostamos a una “industrialización” que como fue diseñada, produjo industrias “fantasmas” que al amparo de la protección fiscal desproporcionada se dedicaron a la última etapa del proceso fabril; recientemente se apostó a los servicios: primero: el sector financiero y últimamente, Turismo. Al menos en el caso del desarrollo agrario, se produjeron empleos masivos; los servicios, no los producen en abundancia. No le hemos apostado a ponerle a nuestras exportaciones, un alto valor agregado.

No sabemos que materias primas disponemos, ni cuales son nuestros recursos; ni sabemos cuales, cuánto, dónde, y cómo obtenerlos y seguimos concediendo exploraciones y permisos de explotación sin saber lo que se exporta o se explota realmente. Contaminamos, y permitimos que se nos contamine, especialmente a los que tienen el poder o el dinero o los contactos adecuados. Deforestamos inmisericordiosamente; botamos residuos al mar, que podrían ser extraídos e industrializados, pero que sólo sirven para contaminar; autorizamos extracciones y producciones altamente contaminantes; ignoramos protocolos internacionales; aceptamos con ingenuidad científica ó por codicia, proyectos ecológicamente nocivos, con beneficios económicos para los productores, no para el país; importamos “petróleo reconstruido” útil para quemarlo pero inútil para industrializarlo; descuidamos nuestro autosuficiencia alimentaria; no sabemos negociar; no controlamos los precios, que suben inmisericordiosamente, a pesar de estar subsidiadas, y permitimos que los productores u operadores, los manipulen; avalamos que los monopolios, con libertad absoluta para fijar precios y con subsidios, declaren pérdidas; perjudicando al Fisco, al usuario y a los pequeños inversionistas. (CAESS es un ejemplo espectacular e inexplicablemente continúa impune); recibimos donativos vencidos; sustancias nocivas; alimentos degradados y contaminados; etc., etc., etc., etc.

Y esto no sólo es la realidad presente… es la realidad histórica y ojalá no sea nuestro destino. Esperemos que el nuevo Gobierno, lleve a cabo un verdadero plan de Desarrollo nacional, económico y social; ya que la ciencia y el poder se vuelven negativos, si se les separa de la justicia y la virtud. Necesitamos de nuestros funcionarios y de todos los ciudadanos, no sólo una incorruptible moral, sino también una profunda sensibilidad social.


#40, La Independencia y la Salvadoreñidad

La Independencia y la Salvadoreñidad.
16 Septiembre de 2009

Los Salvadoreños somos considerados como hispanoamericanos ó latinoamericanos; abreviado en los Estados Unidos, como hispanos ó latinos. Sin embargo es importante aclarar que “lo español ó lo hispano” si bien un factor esencial en nuestra raza, no es el único. Los salvadoreños debemos considerar nuestra propia identidad y comprender que somos plurales en lo cultural, lo étnico y lo racial. En la sangre de los salvadoreños se inquietan fermentos hereditarios raciales diversos que nos dan nuestra propia identidad. Nuestro pueblo es producto del mestizaje, básicamente español, mezclado con los pueblos originarios principalmente (maya; náhuatl-pipil y lenca), pueblos de amplia cultura, considerada inferior tan solo por desconocerla. Redescubrir estas culturas originarias, parcialmente destruidas, pero también parcialmente ocultas, es un deber ineludible del actual Gobierno.
Debemos dignificar toda nuestra impronta genética, no sólo una parte de ella. Fuera de ello, en el caso de los españoles, debemos incluir un fuerte elemento racial árabe, y judío, producto de la presencia árabe en España de casi 8 siglos. Además en tiempos del añil vinieron los mulatos y los negros y también, hubo nueva inmigración española, conjuntamente con la de otros pueblos europeos; y asiáticos (especialmente chinos y palestinos) con mayor afluencia a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.
Nuestra salvadoreñidad nos refleja el crisol de la mezcla de razas y costumbres; pero también nos enseña el pasado y en alguna forma nuestro presente; ¿Quiénes somos? ¿De dónde vinimos? ¿Adónde estamos? Pero no nos dice nada de nuestro futuro, de nuestra visión y de nuestras esperanzas.
¿Qué queremos? ¿Adónde vamos?
Debemos comprender que los salvadoreños y salvadoreñas, indistintamente de la mezcla racial que se posea, el color de piel, la condición económica, la tradición familiar y demás condiciones que nos diferencian dentro de esa unidad característica que es nuestra nacionalidad. Somos iguales ante La ley: La de Dios y la de los hombres y no nos debemos sentir inferiores a nadie. Debemos rechazar en nuestro País esas cláusulas de “salvaguarda” que la Sociedad se auto impone, buscando en los otros, generalmente los diferentes al grupo dominante, sus chivos expiatorios. Incluso muchas veces, a las víctimas se las convierte en los victimarios; pero se encuentra un justificativo: Nacieron para servir, paras sufrir, o para ser esclavos (y ahora que la esclavitud ha sido nominalmente suprimida; para ser dominados, que en la práctica sigue siendo lo mismo, ó a veces, incluso peor.).
El racismo (sentirse superior por el color de la piel; generalmente, entre más rubio y más blanco, mejor) y el clasismo (el que más tiene, más vale) y la nobleza (el mito de la “sangre real” y los “plebeyos”), es algo que se mantiene vigente, en las mentes de los dominantes y –cosa extraña por cierto- también en las mentes de los sometidos. Estos, en vez de unirse, se estratifican aún más, clasificándose en superiores e inferiores, entre ellos mismos. En la colonia se fomentó una estratificación artificial de la sociedad; lo cuál no solo continuó si no que se agudizó con la independencia.
Siendo nuestro pueblo básicamente mestizo, tiene que considerarse orgulloso de su sangre española (y con ella todos los elementos raciales que la conforman), pero también debe de sentirse orgulloso, de cualquier dosis de sangre indígena ó mulata que posea, o las mezclas con otras razas, considerando que las mezclas son provechosas por la diversidad de genes y que no existen razas inferiores; ni tampoco superiores. Si aceptamos lo blanco como superior, estaríamos renunciando a nuestro elemento indígena y estaríamos aceptando la “superioridad” de alguien más blanco que nosotros.
Esto se llama dependencia o incluso esclavitud mental y de nada nos serviría la Independencia de España, ni siquiera el esfuerzo de José Simeón Cañas, exigiendo la emancipación de los esclavos.
Que este 15 de septiembre de 2009, sea la fecha de la fortificación de nuestra autoestima y de nuestra Independencia mental; la Independencia política y económica, vendrían después!
Por otro lado, la Independencia se define como la “situación del individuo, o Estado”, etc, que goza de libertad y autonomía o bien de la situación de una colectividad que no está sometida a la autoridad de otra.
¿Seremos así realmente independientes?; o más bien, en este Mundo internacionalmente comunicado y totalmente interdependiente; ¿nos podemos al menos conformar de que somos relativamente independientes?
…No podemos insistir en una independencia plena, lo que nos volvería solitarios, o únicos en el mundo. Tenemos experiencia en serlo. Claro, en situaciones no tan aplaudibles. Pero debemos definir que Independencia es al menos, actuar con identidad propia; sin nacionalismos extremos, pero también sin entreguismo servil…
Hoy en el 2009, con un mundo cada vez más competitivo y con crisis generalizada, tenemos que pensar ¿a dónde vamos? ¿Cuál es nuestra visión de país? ¿Qué país deseamos entregar a las generaciones futuras? Nuestra real Independencia dependerá de la capacidad que tengamos para satisfacer nuestras necesidades, sin estar pendiente con la mano abierta esperando la dádiva de los poderosos; si podemos dar a nuestros conciudadanos... salud, justicia, paz, tranquilidad, alimentación, vivienda, educación, cultura, libertad, seguridad y bienestar económico...
Si mantenemos en alto nuestra estima y sabemos negociar con los poderosos; si podemos hacer lo que queremos y querer lo que nos conviene.
La Patria entera está dispuesta a la esperanza de ser encontrada por sus hijos, hecha por ellos, para sentirse propia. No basta nacer en ella. Hay que hacerla. Y tampoco basta desear morir en ella. Hay que trabajar por ella y para ella; mientras tengamos un aliento de vida.
Tenemos que pensar como José Martí, que decía que el primer trabajo del ser humano es reconquistarse. Tenemos que reconquistar a la Patria, detener su deterioro y guiarla por nobles derroteros.
¿Seremos capaces de profundizar la senda del progreso, o continuaremos con esa historia generalmente desteñida? Tenemos que tener el empuje de la juventud, ese ímpetu ciego, pero poderoso. La juventud no discute sus fuerzas; sino, las ejerce y hasta las supone; y no duda, si es o no, capaz.
Y al mismo tiempo con la serenidad plena de hacer las cosas bien, a través de la experiencia: capacidad de trabajo; capacidad de lucha; posibilidad de éxito.
Sirva esta efemérides para renovar nuevos bríos y viejas esperanzas para un mundo mejor; y para un país – menos dependiente – que piense en su pueblo – en el entendido que pueblo somos todos; y que brinde la solución más adecuada a la problemática nacional.
Debemos recordar permanentemente lo que dijo Martín Luther King:
“Nadie se nos montará encima, si no doblamos la espalda”.