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Palestina y su Historia I

Martes 5 de Diciembre de 2006.-

En anteriores programas de Aclarando Conceptos, hablamos del papel histórico de los palestinos en El Salvador, su presente y su extrapolación a futuro. Hoy hablaremos de Palestina y su historia; un tema de marcada curiosidad e interés, pero casi nula información en nuestro medio.

La región que conocemos como Palestina, ha sido desde la antigüedad, una encrucijada de pueblos y civilizaciones. Los primeros pobladores provinieron de emigraciones semíticas de la Península Arábiga, hace más de 4,500 años, dando origen a la civilización Cananea, fundando ciudades-estados; la mayoría, fortificadas, entre ellas: Jeric6 y Jerusalén. Por eso es que se le llamó la Tierra de Cannán.
Los Cananeos eran pacíficos, cultivadores de la tierra, excelentes pastores, buenos constructores con tendencia a construir murallas; y practicaban entre otras cosas: la pintura, el dibujo, la cerámica y las tendencias del tejido y el bordado. Jerusalén fue fundada hace 4,200 años, por uno de los pueblos que conforma la estirpe Palestina: los jebuseos, pertenecientes al tronco cananeo. Su nombre original: Jebusalén, incorpora la palabra Salem (Salam) que significa paz. Los cananeos compartieron en completa armonía su territorio con los filisteos, Filistea se deriva de la palabra Filastín, que traducida al español significa Palestina, su nombre ancestral.
Los filisteos eran excelentes guerreros, diestros en las armas, conocedores del derecho y la oratoria. Además dominaban las finanzas, el comercio, las matemáticas y la física, la navegación y el uso del hierro. Como buenos administradores sentaron las bases de la administración pública y privada,
Mil años después llegaron los hebreos conquistándola a sangre y fuego; los hebreos no fueron los primeros pobladores de Palestina y no fundaron Jerusalén.
La conquista fue terriblemente despiadada, basta leer el Antiguo Testamento para ejemplarizarla.
Sin embargo a pesar de esa conquista Sangrienta, Jerusalén no pudo ser tomada por los conquistadores judíos. Fue dada en heredad a la tribu de Benjamín, pero permaneció en poder de los jebuseos hasta que posteriormente el Rey David la tomó.
Y David ordenó que no se tocara, ni matara, ni se torturara a ningún miembro de esa ciudad, Jerusalén.
“Más los hijos de Benjamín no destruyeron a los jebuseos que moraban en Jerusalén; y así quedaron habitando en dicha ciudad con los hijos de Benjamín hasta e! día de hoy”. Jueces. Capítulo I,Versículo 21.

Fuera de ello la conquista nunca fue absoluta; y como dice el Antiguo Testamento: “Así pues, los hijos de Israel habitaron en medio del Cananeo y del heteo, y del amorreo y del ferezeo y del heveo y del jebuseo.
“Y se casaron con sus hijas y dieron las suyas a Los hijos de ellos y sirvieron a sus dioses”. Jueces, Capitulo III, Versículo 5 y 6.
En el año 1020 a.c. se creó en Palestina el Reino de Israel, siendo su primer Rey Saúl, y alcanzando su máximo esplendor con los reyes David y Salomón. Hubo con dichos reyes especial tolerancia y amplitud.
Fueron reconocidos como profetas de Dios. De allí el concepto árabe fundamental: “Que los déspotas y asesinos son siempre los mediocres”.
Después del reinado de Salomón, Israel se dividió en dos partes: el Reino del Norte, con su capital Sabastia, que continuó llamándose Israel con 10 tribus, y el Reino del Sur, llamado Judá o Judea, con dos tribus (Judá y Benjamín), manteniéndose entre los dos reinos una larga e irreconciliable lucha. En el año 622 antes de Cristo, Palestina fue invadida por los asirios, sometiendo al Reino del Norte, Israel. Los Babilonios Invadieron a su vez el Reino de Judá (Judea) el 586 a.c., llevándose cautiva a una gran parte del pueblo judío, que determinó lo que se conoce como “El Cautiverio de Babilonia”. En ambas invasiones hubo una mezcla racial significativa y en cuanto a) cautiverio de Babilonia, hubo también influencia religiosa y política. Los judíos dominados, pero inmersos en la potencia mundial de ese entonces, aprendieron el arte de infiltrarse e influir en las altas esferas políticas. Cambiando de estrategia, ya que no es lo mismo mandar teniendo más fuerza que hacerlo siendo más débil; lograron influenciar tanto al imperio babilónico, como el que le sucedió después, logrando la repatriación del cautiverio. En Esdras, Capitulo II, versículos 1-7, se detallan los que volvieron del cautiverio, 60,000 varones aproximadamente, con propiedades y familias; y una nueva forma de pensar. El pleito se agudizó con los Judíos que se quedaron en Palestina sobre todo con los pobladores del Reino del Norte, entre ellos, los samaritanos, que se encontraban mutuamente diferentes.
Estos samaritanos en número considerable (los vernos en tiempo de Jesucristo), son tan sólo ahora unos cuantos millares. Convertidos al Cristianismo y al Islam, se encuentran mezclados con las otras Etnias, formando parte de los pueblos árabes de la región, especialmente Palestina, Siria y Líbano.
Persia somete a Palestina 206 años, hasta que los griegos comandados por el conquistador macedónico Alejandro Magno la derrotó, incorporándola a su Imperio y otorgando su mandato a Tolomeo, uno de sus generales.
En el año 64 a.c., los romanos conquistaron Palestina dividiéndola en 4 provincias: Judea, Samaria, Galilea e Idumea (La Tetrarca de Filipo).
Ya en ese tiempo, la integración Palestina estaba configurándose. El hebreo ya había desaparecido como idioma y se hablaba arameo una mezcla de hebreo con árabe (EI idioma de Cristo). Los judíos propiamente dichos eran lo habitantes de Judea e incluso ellos hablaban arameo. La mezcla con cananeos era evidente como lo determina la misma Biblia y en el caso de una de las dos tribus de Judá, la de Benjamín, la mezcla llegaba al 100%.

El espacio y sus dimensiones

Lunes 4 de Diciembre de 2006.-

El espacio es multidimensional; nosotros vemos limitadamente 3 dimensiones espaciales y 1 tiempo. Nuestra mente puede intuir más dimensiones que nuestros ojos, pero incluso esto es complicado hasta para los físicos y matemáticos, que prefieren utilizar fórmulas abstractas, en lugar de conceptos visuales. Cuando trascendemos espiritualmente, sin embargo, dimensionamos aún más nuestra vista general; lo que equivale en el plano de conciencia a trascender el “yo” por el “altruismo”. Dios, capaz de “ver” el número infinito de dimensiones tiene un grado infinito de intensidad vibratoria, pero al mismo tiempo es aparentemente “inmóvil” para nuestros sentidos finitos. Al comprender que Dios es lo más grande, nuestro pensamiento limitado interpreta la imposibilidad de su movimiento, porque al hacerlo habría algo mayor que él y eso es imposible.
De esa forma el movimiento perpetuo es al mismo tiempo el reposo absoluto.
“Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin”. (Apocalipsis. Nuevo Testamento. Capítulo XXII, Versículo 13).
Es el Primero y el Último. El es el Exterior y el Interior, lo Visible y lo oculto. El conoce todo. (Corán, Capítulo LVII, Versículo 3).
Nosotros consideramos que el análisis de las dimensiones es la Matemáticas del futuro. Encontraríamos las respuestas inmediatas a una serie de interrogantes. Encontraríamos el punto de contacto entre materia – espíritu; ciencia experimental – misticismo; física-metafísica. Nos acercaríamos más a Dios, pudiendo entender toda su creación, aunque nunca su esencia, ya que es infinito en el espacio – tiempo, o sin tiempo ni espacio, más allá de nuestro alcance intelectual.
Con el cambio de dimensión, el viaje al pasado sería realidad. No habría superposición material, ya que el concepto, de que materia es aquello que ocupa un lugar en el espacio (y que excluye que otro cuerpo ocupe un mismo lugar), sólo es cierto si las dimensiones son constantes. Un cuerpo penetraría completamente en otro, sin excluirlo, en diferente dimensión.
Einstein encontró la relación entre materia y energía, dejándonos su fórmula simplificadamente bella de E=mc2. Al subir en las dimensiones, no solo aumentaríamos el exponente sino que la velocidad. El límite de velocidad de la luz aproximadamente 300.000 Km. x seg. corresponde a la luz “material” tridimensional. A mayores dimensiones la “luz” correspondiente, es mucho mayor, comparando a nuestra luz, como aparentemente estática.
Con el análisis dimensional podríamos encontrar el binomio materia – espíritu, que podría sustituirse por el concepto de existencia. Le hemos llamado Kana. La materia y el espíritu se relacionan con el cambio de intensidad vibratoria, la cual está en razón directa al número de dimensiones representativas. El ser con infinito número de dimensiones es Dios, tipificado en esta forma rudimentaria por la escasa semántica de nuestro idioma.
En nuestro mundo tridimensional, la Teoría de la Relatividad encontró la relación matemática materia – energía. Con el Análisis de las Dimensiones, que complementaría a aquella, podría encontrarse la relación matemática materia – espíritu, términos que sustituiremos por el Kana, de diversos tipos de intensidad vibratoria.
Fuera del binomio irreducible espacio – tiempo enunciado por la Teoría de la Relatividad; en el Análisis de las Dimensiones, el aumento en la dimensión, significa aumento de la vibración y de la energía, aumento en la velocidad y por lo tanto, reducción del espacio aparente. Al aumentar hasta Dios, el máximo número de dimensiones y de la intensidad vibratoria, el espacio llegaría a 0 y también al infinito. Tendríamos el Todo y la Nada, y encontraríamos de nuevo a ésta.

Las antiguas civilizaciones en concordancia con la naturaleza y profundamente espirituales interpretaron el saber oculto. Enunciaron sus leyes cósmicas, las cuales son universales.
Cualquier tipo de ciencia está regulado por dichas leyes. Incluso el comportamiento humano puede sintetizarse en leyes similares a las físicas. La ley de causa y efecto, la ley del Karma, ¿no es acaso una forma diferente de explicar la 2ª ley de Newton: A toda acción se tiene una reacción de igual magnitud pero en sentido contrario? Y como ése. Un sinnúmero de ejemplos.
Cuando encontramos una diferencia, ésta es sólo transitoria; ya que la Humanidad todavía no ha encontrado la ley correspondiente a un determinado fenómeno o la ha enunciado mal. De allí el cambio constante de los postulados científicos, que poco a poco van coincidiendo con las leyes fundamentales o leyes cósmicas.
Todo gira, todo está en movimiento, todo tiene dos polos. La ley de causa y efecto. El principio del ritmo nos indica – como el péndulo – que no sólo la magnitud del movimiento es igual en ambos lados, sino que también el tiempo empleado en hacerlo, etc.
Las civilizaciones actuales – científicas y tecnológicas – han desarrollado progreso material a límites insospechados. Sin embargo, completamente escépticas y materialistas, aceptan únicamente como real aquello que pueden sentir y en última instancia, prácticamente sólo aquello que pueden ver (debido a la utilización casi total del sentido de la vista sobre el resto de los sentidos físicos).
Y esta desunión es lo que la lleva al fracaso. Debe encontrarse un punto de contacto, eso puede lograrse con el Análisis de las Dimensiones.
Podría la Humanidad actual aceptar a Dios. Y aceptándolo, encontrar su salvación. Llegaría así a transformar y regenerar, convirtiéndose en el hombre primordial, cuasi-perfecto y cósmico.
Hay ideas presentadas que podrían parecer inverosímiles e imposibles de aceptar o realizar. Pero hay que recordar que todo es posible. Las cosas difíciles requieren más tiempo que las fáciles; y las “imposibles” requieren un poco más todavía. Otras podrían parecer ideas locas.
Entre la genialidad y la locura sólo hay una tenue división que muchas veces se confunde; y tanto para el sujeto como para el objeto estudiado, resulta difícil diferenciar y luego aceptar en que lado de la línea se está.
Podríamos estar locos. Todo es posible. Pero en este mundo todavía egocentrista el comportamiento común de la Humanidad egoísta es el siguiente: Todo el mundo está loco, menos tú y yo. Y a veces, dudo de ti.
… Cada quien pretende tener la única verdad y ser el único individuo normal existente y esto es el principio del fanatismo, la intolerancia; la destrucción y la muerte…

Falta de Moral y Principios en la humanidad

Viernes 1 de Diciembre de 2006.-

Nosotros vemos que el obstáculo que se opone a una sociedad justa, es el egoismo, el egocentrismo, la carrera por el enriquecimiento, la dictadura del dinero; la falta de moral y de principios, no solo en los que poseen exceso de bienes materiales; sino también en aquellos que carecen de ellos. Como bien dice el refrán “el cuchillo del pueblo muchas veces, es el mismo pueblo”.
Para aquellos que poseemos más de lo necesario se estipula la caridad para con el prójimo. Unos no dan nada, otros dan poco y consideran que han distribuido enormes sumas, y se olvidan de los beneficios que Dios les dispensa. Y por lo tanto, Dios nos ha dado los ojos para ver, una lengua para expresarnos y explicarnos, un corazón para apiadarnos de los sufrimientos de los millones de seres humanos.
Nuestros derechos individuales se encuentran ligados al interés de la Comunidad. Si algunos han ignorado los preceptos religiosos, si otros han negado que la propiedad incumbe a la sociedad, si ellos han considerado la fortuna como la exclusividad de algunos, que recuerden que Dios ha ordenado a los gobernantes, sostener la causa del débil a fin de que obtenga sus derechos y de hacer uso de los bienes del país, en el interés de todo el pueblo. El Corán, se expresa en este sentido:
“Vosotros no alcanzareis la piedad perfecta hasta que no habréis dado lo que tenéis demás. Todo el bien que habréis prodigado os será reintegrado y no será en vano. Esto ultimo parecido al lenguaje Bíblico. “Buscad al Reino de Dios y su justicia y todas las demás cosas os vendrán por añadidura”.
La piedad es una de las bases fundamentales de ambas religiones.
La piedad divina emana de un poder supremo, pues para dispensar la piedad, es necesario tener poder. Y Dios, clemente y misericordioso, es poderoso por excelencia, es él quien nos da siempre la prueba de su poder y su poder se extiende hacia la piedad.
El Califa Abu-Baker, sucesor de Muhammad, expresó:
“El débil entre vosotros es para mí; el fuerte, pues yo le restauraré sus derechos. El fuerte entre vosotros es para mí; el débil, porque tomaré de él, lo que ha obtenido injustamente”.
En el Surat “Al Tauba” (el arrepentimiento) versículo 34-35 del Sagrado Corán encontramos:
“A los que atesoran el oro y la plata y no lo dispensan en el camino de Dios, anúnciales un tormento cruel el día en que los metales serán incandescentes en el fuego de Gehanam, pues ellos marcarán sus frentes, sus flancos y sus espaldas y cuando les será dicho: aquí lo que vosotros atesorásteis; disfrutad de lo que habéis atesorado.
En el Surat “Al Bácara” (la vaca, versículo188) observamos: “No estaréis vuestra hacienda sobornado a los jueces para apropiaros delictuosamente, a sabiendas, de algo perteneciente a bienes ajenos”. En el Surat VI versículo 153 encontramos: “No toquéis la fortuna del huérfano, a no ser para mejorarla; y devuélvela cuando haya llegado a la mayoría de edad. Si pesáis y medís hacedlo de modo justo. No impongáis a nadie más de lo que pueda soportar y cuando juzguéis algo, sed justos, incluso si se trata de un pariente”.
Evidentemente el “progreso” vertical de las sociedades industrializadas no es verdadero progreso; vivimos en un mundo obsesionado por los bienes materiales, mientras que en el entorno aumenta la miseria de nuestros hermanos; por la razón de las personas y naciones en aumentar su poder, a expensas del sufrimiento universal; por la carrera armamentista; por una sociedad industrial que necesita la guerra para su economía, por el racismo y el clasismo; por el abandono de los lazos de amistad, familia, principios morales y religiosos; etc. Claro está, que el hombre puede seleccionar su progreso, dándole orientación moral y social.
Además hay que considerar que el mundo industrial habla de progreso, porque con la ayuda de unos cuantos descubrimientos científicos ha establecido una sociedad que toma la comodidad por civilización”…

El colapso de la civilización actual está próximo a acaecer, después de un desarrollo extremadamente acelerado.
Nótese lo que comenta Jesús en Mateo 24; 21-22.
“Por qué será tan terrible la tribulación entonces, que no la hubo semejante desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá jamás. Y de no acortarse aquellos días ninguno se salvaría; más abreviarse han por amor a los escogidos”.
Estos son días de tribulación y todo pasa tan rápido, que parece que los días han sido acortados…
Sin embargo hay confusión sobre la segunda venida de Cristo que está cerca y el día del Juicio final que faltan billones de años.
En el libro de los Preceptos de Oro del Budismo Esotérico del Tibet, encontramos el siguiente mensaje: “Antes de dar el primer paso, aprende a discernir lo verdadero de lo falso, lo siempre fugaz de lo sempiterno.
Las semillas de la sabiduría no pueden germinar y desarrollarse en un espacio sin aire. Para vivir y cosechar experiencias, necesita la mente, anchura y profundidad y fines que la acerquen hacia Dios. Busca al Dios eterno e inmutable, la única eterna y absoluta realidad y verdad.
Porque la mente es parecida a un espejo; cúbrase de polvo mientras refleja:
Tiene necesidad de las suaves brisas de la sabiduría del alma, para que arrebaten el polvo a nuestras ilusiones. Procura fundir tu mente con tu alma.
Huye de la ignorancia, huye igualmente de la ilusión. Aparta tu faz de las decepciones mundanas, desconfía de tus sentidos: Pero en el interior de tu cuerpo, en el sagrario de tus sensaciones, busca en lo impersonal al “hombre eterno”, y una vez que lo hayas encontrado, mira hacia adentro. Estas iluminado”.
En el Libro Indú Sutta Nipata encontramos el siguiente párrafo: “considera iguales el placer y el dolor, la ganancia y la pérdida, la victoria y la derrota… busca tu refugio solamente en lo eterno”.
Hay que recordar que el principio básico es amar a Dios sobre todas las cosas, pero también al prójimo, como a nosotros mismos, por amor a Dios.
Con tanta belleza en todas las religiones ¿Quién es el fanático que cree que sólo él tiene la verdad y que los que no crean como él, están condenados para toda la eternidad?
¿Quién es el egoísta que abusa de su poder y su dinero y se olvida del sufrimiento de sus hermanos?
¿Quién sólo se preocupa por esta vida y se olvida que también tiene que preocuparse de la otra?